jueves, 12 de marzo de 2015

Amor amargo.

Fue amor al primer mordisco, yo lo sentí, sí el chocolate pudiera sentir él lo sabría también. Tenia 6 años, lo recuerdo bien, una tarde soleada de esas que suelen aparecer en cada recuerdo de infancia, donde de la mano de mi abuela probé por primera vez el chocolate amargo. Extraño ¿No? del chocolate amargo salió la experiencia más dulce, como esos pequeños chistes privados que el destino te pone a lo largo de tu vida para demostrarte que de esa experiencia horrible sale algo dulce. Quizás fue el hecho de que no me lo esperaba, ese sabor amargo con esencia a tierra antigua en mi boca que vino seguido de la más dulce experiencia. Quizás fue por la experiencia distinta de no sentir una vez más el sabor dulzón del chocolate comercial que se vende en cada esquina, como ese viejo amor que entra en tu vida una y otra vez solo para dejarte el mismo sabor empalagoso en los labios. Quizás, solo quizás no era el chocolate, no era la tarde en sepia, no era yo. Era el recuerdo de mi abuela y su mano sosteniendo la mía mientras con una sonrisa dulce, de esas que solo tienen las abuelas, me daba a probar el que sería el amor de mi vida por el resto de mis días

jueves, 23 de octubre de 2014

Black Mirror



The Black Mirror es un programa de televisión británica creada por Charlie Brooker y producida para Endemol. Se centra en un mundo futurista, donde la ciencia ha avanzado de manera arrolladora y el día a día se ve rodeado de tecnología, incluso en las tareas más básicas. Es un mundo de nuevas ciencias en el cual, de manera cruda y distinguida, son mostrados los pros y contras de una relación tan estrecha y dependiente a la tecnología.


Especificamente el último episodio de la tercera temporada, se enfoca en una pareja joven con problemas habituales a los cuales se le añade el avance tecnológico, lo cual propicia el caos y aunmenta el nivel de confusión entre ellos. 

A mi parecer, la tecnología puede ser dañina en medida que el hombre lo permita. Este capítulo en particular muestra como el hombre puede dejar de vivir gracias a la dependencia a la tecnología. Obsesionados por volver más fácil el mundo nos olvidamos de vivir en la simplicidad y a pleno. 

Este show británico muestra con excelente táctica y efectos ambos lado de la vida en un mundo tan lleno de tecnología. Dirección, actuaciones, producción en general dan vida a un producto de primera calida, con una historia que el público puede disfrutar y en la cual puede reflexionar. 

martes, 28 de enero de 2014

En mi mundo de siempre.




Y ahí estaba.. En mi casa de siempre, un domingo como siempre comiendo el helado de siempre.. Y entonces lo probé.. Pero no sabia bien.. Había algo distinto.. Quizás muy dulce, quizás muy insípido..  Revisé la caja, revisé el helado, todo como siempre.. Y entonces lo entendí.. El sabor era el de siempre.. En la casa de siempre.. Un domingo como siempre.