The Black Mirror
es un programa de televisión británica creada por Charlie Brooker y producida
para Endemol. Se centra en un mundo futurista, donde la ciencia ha avanzado de
manera arrolladora y el día a día se ve rodeado de tecnología, incluso en las
tareas más básicas. Es un mundo de nuevas ciencias en el cual, de manera cruda y distinguida, son mostrados los pros y contras de una relación tan estrecha y
dependiente a la tecnología.
Especificamente el último
episodio de la tercera temporada, se enfoca en una pareja joven con problemas
habituales a los cuales se le añade el avance tecnológico, lo cual propicia el caos y aunmenta el nivel de confusión entre ellos.
A mi parecer, la tecnología puede ser dañina en medida que el hombre lo permita. Este capítulo en particular muestra como el hombre puede dejar de vivir gracias a la dependencia a la tecnología. Obsesionados por volver más fácil el mundo nos olvidamos de vivir en la simplicidad y a pleno.
Este show británico muestra con excelente táctica y efectos ambos lado de la vida en un mundo tan lleno de tecnología. Dirección, actuaciones, producción en general dan vida a un producto de primera calida, con una historia que el público puede disfrutar y en la cual puede reflexionar.
